Misiones

HISTOMAGIA

Guanajuato es una ciudad de creyentes, es sin duda un lugar donde la religión forma parte de su cosmovisión, en ella se sustentan los valores de humanidad y caridad, es por eso que dentro de la religión católica existen las llamadas misiones, que es ir a las comunidades lejanas a compartir su credo y la ayuda solidaria de buena fe de catequesis y convivencia cristiana. Mi alumna Eugenia me contó que ella ha tenido la fortuna de asistir a estos eventos tanto en la región como en el país e incluso de manera internacional. Me dice que es una gran satisfacción poder ayudar a los necesitados de cosas terrenales y espirituales, pero jamás pensó que ella iba a necesitar ayuda.

Fue en estas vacaciones de semana santa en que sus amigas, así como familiares, fueron a un retiro de misiones, todos iban muy felices y contentos, pues el amor al prójimo, como lo dijera Jesús, es el sustento de gracia de su alma. Me cuenta Eugenia que al llegar al convento, convertido en una especie de campamento para alojar a los visitantes y realizar las diversas actividades, su alegría se alejó un poco, pues el edificio o casa estaba en condiciones de construcción no óptimas, así mismo el ambiente que se respiraba ahí era algo extraño, pues pese a que hacía bastante calor, al entrar al espacio que debía de compartir con su hermana, sus amigas y una monja carismática, un frío helado les recorrió la espalda, el silencio que sólo se rompía por el crujir de la madera hacía que en verdad todas se miraran unas a otras extrañadas y un poco asustadas por lo que podían percibir en ese lugar. Ensimismadas, no creían que podrían, entonces sus padres interrumpieron su temeroso cavilar y las instaron a que se fueran a dormir ya en sus camas, pues mañana había que hacer muchísimas actividades con los jóvenes y niños de la comunidad que asistirían; los papás salieron y todas y cada una de las chicas, incluso la monja, se fueron a dormir de inmediato a sus camas.

A penas había pasado un momento, cuando Eugenia sintió cómo algo o alguien se acercaba poco a poco a su cama, ella esperaba que fuera alguna de sus amigas, pero no, lo que estaba acercándose poco a poco hacía una especie de ruido como si se arrastrara, ella cerró los ojos y se tapó con las cobijas hasta la cabeza, su pelo quedó afuera de su escondite y fue entonces que sintió cómo una mano temblorosa le acariciaba el pelo, al instante se descobijó, se levantó y se fue corriendo a la cama contigua donde estaba su hermana sin siquiera voltear a ver quién o qué cosa le había acariciado el pelo, su hermana se despierta, la toma por los hombros y la enfrenta diciéndole que no se preocupe que no pasa nada, que todo se lo ha imaginado, es entonces que Eugenia ve como una sombra negra se acerca lentamente por detrás a su hermana, ella quiere gritar pero no puede, su hermana sólo ve los ojos de Eugenia que casi se le salen de las órbitas por el terror y  que además le desfigura la cara, es cuando su hermana comprende que algo o alguien va a tocarla,  gira, ve la sombra y se le acerca lentamente pues piensa que es otra de las chicas jugándole una novatada, casi va llegando a ella, cuando Eugenia la agarra por el brazo y la saca de inmediato de esa casa. Casi amaneciendo, deciden quedarse afuera, ya el sol está por salir, no quieren que se repita ese suceso.

Amanece y es cuando ambas deciden volver a la casa, al acercarse a la puerta es entonces que sienten que alguien las mira, voltean a la ventana de su cuarto y, desde afuera, ven una figura que las observa detenidamente, Eugenia decide sacar su cámara y tomar una foto para tener evidencia de que lo que pasa en las misiones, muchas de las veces son acompañadas de seres espirituales, tanto de alto como de bajo astral, y estos últimos pretenden absorber toda energía vital de los que escogen. ¿Quieres ir de misiones acá? Eugenia te comparte la foto. Ven, lee y anda Guanajuato.

Gabriela Bribiesca Acevedo
Profesora universitaria desde 1989. Egresada de la Universidad de Guanajuato como Licenciada en Letras Españolas. Cursó la maestría en Educación, Formación Docente,en la Universidad de la Salle Bajío. Interesada en el relato ficcional que retrata la vida de los guanajuatenses: Histomagia. El correo para comentarios es: gabriela.bribiesca@gmail.com

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