Seres universales

HISTOMAGIA

El misticismo de Guanajuato y los sucesos extraños que siempre pasan aquí, son los que tienen asombrado a mi amigo Tom quien me ha contado su aventura que inicia allá en el centro de la ciudad y termina en el cerro la Bufa y los Picachos. Guanajuato es encantador tanto por su arquitectura como por su magia, en verdad encanta los que vienen a vivir acá.

Tom me cuenta que cuando recién a llegó a la ciudad y concurría a los antros, cada noche que salía del bar, veía a seres extraños pasear por las calles; al principio él pensó que el tambaleo al caminar y la vista fija hacia el frente era por los tragos bebidos, pero no, ningún ser humano podría caminar de esa manera. Pensó y pensó y decidió abordarlos una noche, incluso hizo amistad con ellos para conocer el lugar, pero se dio cuenta que solo paseaban por las calles principales de la ciudad, no iban más allá, a los callejones, le dijeron que ellos vivían en los hoteles del centro, que no les gustaba salir de aquí, pues la magia estaba en el corazón de la ciudad. Tom les creyó y continuó con su amistad, siendo su amigo por mucho tiempo hasta que una madrugada de esta semana, después de salir del bar, todo cambió.

Me dice Tom que esa ocasión él no tomó tanto como las otras veces, por lo que obvio, no iba a ser igual, ésta no. Caminaban por Sopeña y vio cómo a esos seres se les desfiguraba de mil formas sus rostros, tomaban características horrorosas, “estos son seres extraños, fuera de este mundo”, pensó mi amigo, pues ni en todos sus viajes a África, Europa y Latinoamérica, había visto cosa así. Asustado, esa noche se despidió y quedó en verlos la madrugada siguiente, tenía que reportar tal suceso. Y así fue, esa noche salieron como de costumbre a pasear en el centro histórico de Guanajuato, estaban las calles prácticamente vacías, todo estaba envuelto como en un ambiente extraño, sus amigos se miraban cómplices, Tom decidió despedirse de ellos, pero lo que él en realidad iba a hacer era seguirlos sin que se dieran cuenta para saber a dónde se escondían durante el día; sus amigos decidieron irse y él de una vez, con cuidado, fue siguiéndolos. Cuando ellos pensaban que nadie los veía formaron un círculo, y girando lentamente comenzaron a levitar, giraban cada vez más aprisa y se elevaban, entonces Tom los vio cómo volaban y se iban directo al cerro de la Bufa que abría su corona para que ellos entraran ahí, mientras un haz de luz brillante se liberaba como si el interior del cerro fuese una nave nodriza. Horrorizado por su descubrimiento mi amigo americano guardó silencio, pero ahora que ya está haciendo maletas para regresar a su país, nos narró esa noche horror, pues no puede creer lo que sucede por las madrugadas en Guanajuato.

Tom me dice que varias noches recorrió las solitarias calles en compañía de estos seres universales, incluso esos seres bromeaban con él diciéndole que los extraterrestres eran los responsables de las momias en la ciudad, ahora comprende que jamás sabrá si eso es cierto o no ¿quieres venir a investigar tú la respuesta? Ven, lee y anda Guanajuato.

Gabriela Bribiesca Acevedo
Profesora universitaria desde 1989. Egresada de la Universidad de Guanajuato como Licenciada en Letras Españolas. Cursó la maestría en Educación, Formación Docente,en la Universidad de la Salle Bajío. Interesada en el relato ficcional que retrata la vida de los guanajuatenses: Histomagia. El correo para comentarios es: gabriela.bribiesca@gmail.com
INICIO