Mundial y elección, pura diversión

El Laberinto

Cada seis años tenemos la importante labor de elegir presidente y cada doce esta labor se complica cuando además coincide con la copa mundial de futbol, dividiendo la atención del país entre las piernas y la cabeza.

Para poder revisar a los presidentes que fueron electos durante un año mundialista, debemos tomar en cuenta dos factores importantes: si participó la selección mexicana, y qué avances técnicos de difusión había para el evento que se ha vuelto progresivamente popular y relevante para nuestra población.

En 1934 Lázaro Cárdenas fue electo presidente y se llevó a cabo el  mundial en la Italia fascista, pero ese torneo era el segundo de su tipo y México ni siquiera participó; Adolfo López Mateos fue el primero con la existencia de la televisión en el país, aunque para ese momento estaba muy lejos de ser un objeto común en cada hogar mexicano.

Las lecciones en las que triunfó Luis Echeverría se llevaron a cabo en el año en que se jugó la primera copa mundial en nuestro país y además, con transmisión satelital y a colores, justo un par de años antes de que la mayoría de los canales se unieran y formaran aquella cadena televisora de la que sinceramente no me dan ganas de hablar. Este mundial en tiempo electoral considero yo que fue el primero con efecto “estupidizante”, nomás vean al candidato que ganó y juzguen ustedes.

En 1982  pasaron dos cosas tristes para este país, México no participó en el mundial y  Miguel de la Madrid fue electo presidente (aquí no podemos culpar al futbol); doce años después Ernesto Zedillo compitió en el año que el mundial fue en el país vecino y el primero con medios realmente masivos de comunicación, aunque no tan masivos como le tocaron a Felipe Calderón en la era del internet, supongo que los que se plantaron en Reforma después de su elección, pudieron disfrutar de las etapas finales del torneo desde la comodidad de sus campamentos, aunque no eran tan populares los teléfonos inteligentes.

Este laberinto, aunque parezca lo contrario, no busca atribuirle nuestras miserias políticas a un evento deportivo, porque no soy lo suficientemente paranoica  como pensar que desde 1934 se decidieron los sexenios para que cada dos tocara mundial.

Viendo el clima actual, donde nos dicen para el futbol que la selección somos todos y que se trata de una cuestión de vida o muerte, mientras pensamos que la política es cosa de unos cuantos y que es un divertido espectáculo para ver, creo que nos iría mil veces mejor, por lo menos en la cuestión política, si viéramos las elecciones como vemos el futbol y viceversa.

María José Bataller Alvarez
Antropóloga de profesión, lectora intensiva, aficionada a la historia, ajonjolí de muchos moles, antojadiza estacionaria y flaneur involuntaria, hace malabares con todas sus pasiones y obsesiones con el propósito de lograr escribir algo aceptablemente coherente a lo que llamamos laberinto, que ya está viviendo su cuarto año de existencia. El correo para comentarios es: correodechepa@hotmail.com Le encanta responder puntualmente su correo electrónico en el cual recibe gustosa dudas comentarios, sugerencias y lo que sea la voluntad de los remitentes. Prueben con correodechepa@hotmail.com
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