Las apariciones de niños siempre han sido un misterio, pues es bien sabido que no existen fantasmas de niños, lo que se ve es un niño, pero en realidad son demonios…

Guanajuato es una ciudad establecida en una cañada. Los fundadores lo hicieron así dadas condiciones semiáridas de la incipiente ciudad, necesitaban las reservas de agua que alimentarían a la población minera de aquélla época. En los años 50, en los alrededores de la ciudad había presitas, una llamada Yuri por lo que ahora es la panorámica arriba de pastita, y para reservar agua y refrescarse, los ciudadanos hicieron unas piletas por la zona, cerca de ahí, a donde acudían con regularidad a divertirse para nadar o chapotear en el agua. Esa zona refrescante la rodearon de árboles, por lo que el lugar realmente lucía paradisiaco, así que los niños y jóvenes, y familias completas asistían al lugar. Es claro que, para llegar allá, se tenía que subir por el río, que desembocaba directamente en lo que ahora es la subterránea, y cuentan, los que saben, que los accidentes de ahogaditos eran comunes; después el río fue embovedado y ahora es la Alameda, llamada así por esos frondosos árboles.

Así que la tristeza siempre ha acompañado esos lugares, tal vez por eso y para poder poner en el olvido el sufrimiento de varias familias, ese terreno se cedió para construir ahí la preparatoria oficial de Guanajuato, llamada ahora Escuela de Nivel Medio Superior. En la actualidad yo laboro ahí como maestra, por lo que, a lo largo de treinta años de mi estancia en la prepa, he escuchado narraciones relativas a fantasmas, a alguno que otro aparecido, y me han contado que hasta brujas, pero eso lo contaré en otra histomagia, lo que ahora me contó mi compañero Juan Pablo, es la experiencia que han vivido en el área de la alberca.

Me narra mi compañero que para él es común encontrar en el área de los baños y del jardín de la alberca, juguetes como muñecas y pelotas que es evidente que son de otra época, él siempre las ha recogido y las ha guardado, pues cree que son de alguien que luego las puede reclamar. Sin embargo, lo que lo preocupa es que se habla de una aparición: el fantasma de una niña que habita en la prepa. Él no cree que ese fantasma exista, pero desde que él recuerda, esos juguetes desaparecen y se vuelven a ver junto a la piscina, así que, me dijo, “llega un momento en que ya no te asustas ni te sorprende encontrarlos fuera de su lugar, en verdad no quiero pensar en si es la niña quien los saca y juega”. Así ha pasado la vida o la muerte de ese fantasma ya conocido incluso por varios de los alumnos. Pero, lo que realmente preocupó a Juan Pablo es lo que le sucedió a uno de los contratistas que fue a esa área de la prepa a realizar un estudio técnico para poderla remodelar. Me dice que el ingeniero fue a hacer su levantamiento de medidas, estuvo todo el día, midiendo aquí, midiendo acá, tan absorto estuvo en su trabajo tomando fotos que no reparó en que el frío sentido en el área de los baños no era por la naturaleza húmeda del lugar sino porque él siempre estuvo acompañado y vigilado en su ir venir laboral. Cuando regresó a su casa y se dispuso a revisar qué fotografías podrías servir para el informe requerido sobre las condiciones a remodelar, el ingeniero casi se cae del susto: en una de las fotografías tomadas en la alberca se ve claramente la figura de una niña que está atrás de uno de los intendentes de la escuela; en otra que toma de una escalera, se ve la niña subiéndola ataviada con un vestido blanco. Sin dar crédito a lo registrado en su cámara, el ingeniero le marca a Juan Pablo y de inmediato le hace llegar las fotografías. Mi compañero no da crédito, pero en ese momento, se sentía aterrado pues sí existía el fantasma de la niña y por fin lo conocía.

A la fecha, muchos compañeros y alumnos de la prepa saben de la existencia del fantasma y nadie ha hecho por llevarla a otro nivel espiritual, lo que yo sé y se lo dije a mi compañero, es que eso no es una niña, eso es otra cosa, una cosa que representa a la maldad. ¿Te gustaría conocerla? Ven, lee y anda Guanajuato.