Descubre las muestras pictóricas que tiene el Museo para toda tu familia

CULTURA/Guanajuato, Gto. 24 de diciembre de 2018.– La casona, transformada en un museo desde el pasado mes de marzo del presente año, está conformado en su primer nivel por un patio central y cinco salas: Francisco Eduardo Tresguerras, Galería, Hacienda, Bohemia y Sala Noble.

Museo Conde Rul (Foto: IEC)

Según se describe en el comunicado de prensa del Instituto Estatal de la Cultura (IEC), al ascender por la amplia escalera de cantera rematada por unos pasamanos de piedra labrada, el espectador podrá sumergirse en su belleza y conocer las salas de exhibición: Sala Rul, Sala Real, Sala Carlos III, Sala Capilla y el Comedor.

Esta vez, el museo como parte de las actividades del Circuito Estatal Museo tiene el honor de presentar la colectiva internacional “La mirada gráfica de Francisco Toledo”, artista oaxaqueño que comenzó a adquirir obra de los artistas más importantes de mundo con el objeto de contribuir al desarrollo cultural de su pueblo natal. En total son 40 piezas de estados como Zacatecas, Aguascalientes, Michoacán, Guanajuato y el resto de México, así como artistas de talla internacional de España, Francia y Alemania.

También se complace en presentar la colectiva “Revelación”  de Alonso Luis Alayo, Manuel Antonio Álvarez, Lolo; Joel Corrales Márquez y Yaumil Hernández Gil, quiénes presentan parte de su quehacer artístico realizado en la última década, en que el hombre, su entorno y la naturaleza, son el motivo de inspiración con la finalidad de trastocar conciencias y crear mejores seres humanos.

El Instituto Estatal de la Cultura a través del Museo Conde Rul rinde un homenaje a la herencia del paisaje y la naturaleza plasmados por el virtuoso Jesús Gallardo, acaecido en este año, la cual reúne pintura, grabado y dibujo bajo el nombre “La naturaleza de Gallardo”.

También se exhibe “Gráfica desde el encierro de David Alfaro Siqueiros”, artista cuya obra se ha nutrido del profundo compromiso con los movimientos sociales. En toda su producción la denuncia por las injusticias sociales y las condiciones de vida de los campesinos y obreros han estado presentes y ahora son testimonio de dichas realidades. 

En medio de una marcha sindical con motivo del primero de mayo, Siqueiros fue aprehendido y recluido por periodo de seis meses en el Palacio Negro de Lecumberri. Según parece durante este lapso de tiempo, el artista retomo el arte del grabado  que, correspondiendo a una fuerte tradición en México, había estado presente en la obra temprana del artista, como también es su trabajo como ilustrador en “El Machete”. Las obras realizadas durante este lapso de tiempo guardan relación con temáticas obreras y experiencias vividas en la cárcel.

Y “La verdad”, de José Clemente Orozco, que realizó como parte de su tercera exposición en el Colegio Nacional en agosto de 1945, del cual era miembro fundador. La exposición tiene una serie de dibujos que muestra una interpretación de la verdad falseada, deformada, modificada y mutilada, se trata de composiciones de figuras sin relación entre sí, ambiguos sexualmente y con rostros que asemejan máscaras con expresiones abatidas conviviendo con figuras clásicas de dioses griegos vestidos con togas que, en palabras del historiador del arte James Oles, evocan opuestos fundamentales básicos en la obra orozquiana: modelos vivos contra vaciados en yeso; lo vivo presente versus el pasado antiguo, el riesgo del abandono sensual versus el rigor del control clásico.

En cuanto a su historia, el Museo Conde Rul se levantó sobre el terreno que ocupaba la casa paterna del Marqués de San Clemente, don Francisco Matías de Busto y Moya Jerez y Monroy, quien para mantener viva la memoria de esta casa, no le quiso hacer modificaciones al edificio. Años después, en 1747, don Antonio de Obregón y Alcocer, primer conde de Valenciana, compró para sí y su esposa doña María Guadalupe de la Barrera y Torrescano.

La construcción de la Casa del Conde Rul, concluida entre los años de 1800 y 1802, estaba provista de sótano, aljibe, oratorio y grandes salones; tiene dos entradas: una por la Plaza Mayor y otra que queda al nivel del segundo piso por la calle de Positos.

La fachada principal de estilo neoclásico y realizada en cantera rosa, muy probablemente fue proyectada y dirigida por los arquitectos Esteban González y José del Mazo y Avilés, que también participaron en la edificación de la Alhóndiga de Granaditas; aunque también en fechas recientes, la obra se ha atribuido al renombrado arquitecto celayense Francisco Eduardo Tresguerras.

Conoce el inmueble histórico que fue propiedad del Conde Rul, quien debido a sus conocidos amoríos con otras mujeres, su esposa evitaba salir por la puerta principal de la casa para rehuir las burlas de la gente. Esto dio pie a que el callejón sea conocido con su título nobiliario, es decir como el callejón de la Condesa.