La primera vez que se habló sobre este deporte fue después de la segunda guerra mundial, el objetivo era ayudar a rehabilitar a los soldados estadounidenses que quedaron sin poder caminar lo que les cambió la vida.

Camilo Salazar (Foto: UG)

Dos países que ayudaron a desarrollar este deporte: España y los Estados Unidos, donde en el estado de California se crea la Asociación Nacional de Baloncesto en Silla de Ruedas, y se llevó a cabo el primer  campeonato de esta disciplina aunque no fue de carácter oficial.

Este deporte fue tomando mucho más importancia a ser practicado actualmente por más de 80 países en el mundo.

El baloncesto en silla de ruedas se juega con las mismas reglas del baloncesto normal. La rama varonil tuvo presencia desde los primeros Juegos Paralímpicos en Roma 1960; las mujeres tuvieron que esperar 8 años más para poder practicar y debutar en Tel Aviv 1968.

Una cancha para baloncesto mide 28 metros de largo, 15 metros de ancho, la puntuación de  un tiro libre es 1 punto, las canastas anotadas durante el partido valen 2 puntos, todas las canastas intentadas y logradas a una distancia 6.75 metros vale 3 puntos.

En un partido hay 24 jugadores, 12 por equipo, pero solo pueden entrar 5 por cada uno de ellos; las diferencias es que a cada participante se le pone una puntación entre 1.0 y 4.5, según su habilidad funcional. Entre los cinco deportistas por equipo no pueden pasar de 14 puntos. La segunda diferencia consiste en  que los jugadores deben botar o pasar la pelota después de empujar la silla dos veces.     

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

3 × two =

59 + = 62