Todología con Maiself

A- Suena bien el titulito que se aventó esta vez. A ver, ¿de qué trata el asunto?

B- Pues como esa interrogante lo plantea, se trata de reflexionar acerca de la destreza y la belleza en el arte, a partir de una polarización que los oponga
A- ¿Con qué fin?
B- Con el propósito de que podamos establecer cuáles son los valores sustantivos y cuáles los adjetivos de una obra de arte
A- Mejor ya empiece a hilvanar, por que tanto preámbulo ya me impacientó
B- Ya había empezado a discurrir cuando hablé de que la belleza es el valor sustantivo del arte, y la destreza es adjetiva. Mas claramente: la belleza es el fin y la destreza, los medios
A- ¿Puede existir belleza sin destreza o destreza sin belleza?
B- Aparentemente, no, pero yo creo que sí. Por ejemplo, en el caso de la belleza sin destreza, consideremos el arte naif que, quizá, es el arte menos diestro: hay muchos ejemplos de arte naif bellos realizados con pocos recursos técnicos. Otro caso es el de ciertos expresionismos, como por ejemplo, “El grito” de Munch, que no es un dechado de virtuosismo técnico, pero ya ve qué tanto impacta estéticamente a tantos
A- De acuerdo. ¿Y en el otro caso, el de la destreza sin belleza?
B- En ese caso estamos ante una situación harto común entre los aspirantes a artistas como, por ejemplo, los estudiantes de las escuelas de artes plásticas. Aprenden técnicas, y pueden alcanzar cimas de pericia en obras insípidas. Es también el caso de artesanos que ensoberbecidos por su éxito en, digamos, la alfarería, temerariamente saltan a la pintura y, como no tienen musas suficientes para ese nivel, si no apantallan a compradores neófitos, fracasan estrepitosamente
A- ¿Conoce otros casos en otra rama del arte?
B- Sí. Hay pseudoescritores que redactan bien y se atreven a escribir poesía o narrativa y, como son funcionarios o maestros, sus alumnos y sus subordinados los endiosan, pero su impacto estético real es casi nulo
A- Usted ha antagonizado demasiado la relación entre destreza y belleza, y siempre las pone en una relación de 90% a 10%… ¿acaso no hay puntos intermedios?
B- Polarice las cosas para transparentar más los componentes de una obra artística. Desde luego que hay combinaciones más parejas, pero, en el arte, el polo dominante es el de la belleza, el de la inspiración que, si además, auna la destreza, entonces estamos ante la presencia de grandes obras de arte y de artistas grandiosos. La inspiración con técnica nos conmueve hasta el éxtasis. Pero si sólo el artista tiene ese fondo inspiracional, puede alcanzar esas alturas
A- ¿Quiere usted decir que el artista nace, no se hace?
B- Sí: el artista nace, y si tiene una gran técnica, nos hace soñar